Archivo por días: 12 marzo, 2018


¿Castigar sin deporte? mmmm no es la mejor opción, pues el deporte debería ser siempre un elemento de suma y nunca de resta…

A veces, cuando el comportamiento de los pequeños no es correcto, hay malas notas, etc. nos puede parecer que retirar esta actividad que tanto les gusta puede ser un buen castigo para que reaccionen.

¿Tiene sentido castigar sin deporte?

Se trata de ser y enseñar a ser consecuentes. Quizás tendría sentido castigar sin deporte cuando lo que queremos corregir es un comportamiento directamente relacionado con el deporte, aunque también hay otras maneras que generan mejor aprendizaje.
Castigar por ejemplo sin fútbol por haber suspendido, no será la solución. En primer lugar, deberíamos valorar si el hecho de sacar malas notas (o la conducta indeseada) se debe a el deporte. Posiblemente no, de hecho, el deporte juega un importante papel en la salud mental y física los niños y niñas, permitiendo un espacio de relación, de movimiento, de quemar adrenalina y desahogarse.

¿Cuáles son las consecuencias de castigar sin deporte?

Con el deporte se adquieren importantes valores que también educan su día a día como el compañerismo y el respeto, la perseverancia, el compromiso, etc.
Si se trata de una cuestión de falta de tiempo, tal vez habría que valorar el horario disponible y todas las actividades en su conjunto. Educar al ser responsables de lo que hacen, permitiendo que elijan y estableciendo pactos para que asuman compromisos, debería ser una prioridad.

Por el contrario, si el deporte se convierte en un chantaje pierde todos estos valores, a la vez que sumamos presión al juego. De este modo, la continua presión marcada por el miedo a que te quiten lo que más te gusta, juega un papel ansiógeno que puede empeorar aún más su comportamiento, notas y actitud en el juego.